Nueva ley de movilidad jubilatoria

Noticias de ayer.

El proyecto de movilidad previsional sancionado recientemente por el Congreso Nacional, pondera que a partir de 2021 el cálculo para los aumentos de las jubilaciones sean de forma trimestral con una fórmula que combina el 50% por la recaudación de la ANSES y el 50% de la variación salarial en base al índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE).Desde el oficialismo, entre ellos el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, y la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, aseguraron en Comisiones de Diputados que “la nueva fórmula demostró ser virtuosa cuando entre el 2008 y el 2017 permitió que las jubilaciones tuvieran un aumento real del 25,6 por ciento”.Por su parte la oposición votó en contra por ser una ley que «quita poder adquisitivo a los jubilados”, por “no incluir a la inflación en la fórmula de movilidad de las jubilaciones” entre otros argumentos. «Están despegando la actualización de los jubilados de la inflación en un país que hace muchos años tiene inflaciones altas y están pegando el haber de los jubilados al crecimiento en un país que hace diez años que no crece», argumentó a principio de mes el senador de la UCR por La Rioja, Julio Martínez.Hace unos días, Nicolás del Caño, diputado del FIT por Bs. As., en el trabajo en Comisiones recordó el recorte de $98.000 millones que hizo este año el gobierno sobre el sistema previsional (impulsado por el macrismo y votado en el Congreso en el marco de protestas y represión en diciembre de 2017) y presentó un dictamen alternativo por el 82% móvil.Si bien es verdad que el cálculo de la ley permitió un aumento real en las jubilaciones entre 2008 y 2017, entre esos años la inflación (20% en 2008; 25% en 2017, por ejemplo) fue bastante menor a la de éstos últimos 3 años. Por mera traslación de fórmula, no se obtiene el mismo resultado. Con una inflación anual que este año comparativamente con 2019 cerrará en baja pero que en los últimos meses viene incrementándose, excluir la inflación del cálculo de la fórmula resulta por lo menos polémico.“La fórmula de movilidad jubilatoria que rigió entre 2008 y 2017 dio algunos puntos a favor en recomposición del haber jubilatorio los años que no hubo una desmedida inflación –o sea que perdieron en 2012, 2014 y 2016-. Y respecto de la fórmula suspendida ahora, perdió primero un 6% en el empalme entre la sanción de diciembre de 2017 y su aplicación; otro 20% en 2018 y 20% en 2019 frente a una inflación muy alta de esos años. Y este año, tras que los aumentos que se hicieron vía decreto fueron hacia la baja, se está perdiendo entre un 10 y un 15% más. El haber jubilatorio perdió cerca de 40% de poder adquisitivo en los últimos 3 años con las dos administraciones.”El Dr. Eugenio Semino es Defensor de la Tercera Edad y muy categórico con sus palabras: “Discutir la movilidad sin discutir previamente la composición del haber de los adultos mayores, es una falacia total. Hay 4.400.000 adultos mayores que reciben la jubilación mínima de $19.000. ¿Quién vive con esa plata? Si se quisiera discutir algo serio, el gran debate es cómo recomponer las jubilaciones y cómo financiar un sistema jubilatorio cada vez más deficitario. Hoy los Estados plantean que la incidencia del ‘gasto jubilatorio’ sea cada vez menor en relación al PBI. Las jubilaciones en vez de financiarse con impuesto al consumo (como el IVA por ejemplo), deberían financiarse con rentas a las grandes finanzas y a la extracción de recursos naturales, que ganan millonadas y no gravan nada”.

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