Inflación, el verdadero virus.

A pesar de la pandemia y la recesión, la inflación no da tregua. Más allá de que en el general la inflación acumulada en este año (30,9%) es 17 puntos menor que la dejada por el anterior gobierno (48,3% entre enero y noviembre de 2019); la canasta alimentaria, que establece un piso de dinero muy básico para no ser considerado indigente, lleva un 38,4% de inflación acumulada en 2020; y la canasta básica total, que establece un piso de dinero también muy básico para no ser considerado pobre, lleva un 32,9% de inflación acumulada en este año.

Según el INDEC, una familia de dos adultos y dos niñas necesitó en noviembre casi $52.000 para no ser pobre y casi $22.000 para no ser indigente. Más allá de la relatividad de los números -¿Qué familia argentina come, alquila, estudia y se recrea con 52 mil pesos…?-, y de acuerdo qué analicemos, las estadísticas que presenta mensualmente el INDEC ilustran que la pandemia continúa golpeando más a los sectores bajos y medios de la sociedad argentina.

Otra encuesta bastante respetada por la veracidad de sus datos, es la del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Hace unas semanas un informe concluía que “la pandemia agravó la pobreza preexistente en el país” y que el país pasó de un 30% en 2019 a casi un 40% de pobreza en 2020.

Si bien el gobierno puede demostrar mejoras económicas respecto de la anterior gestión, la escalada de la inflación por encima del 3% en dos meses seguidos (3,8% octubre y 3,2% en noviembre) pone en alarma otra variante de presión para el dólar: la suba de la inflación hace que los ahorristas que estaban apostando al plazo fijo, calculen que las tasa anuales (37%) queden por debajo de la inflación y metan presión al dólar.

De esta manera el BCRA, o Martín Guzmán, tendrán poco tiempo para reaccionar e intervenir en el mercado. Si la inflación continúa, el ahorrista volverá a volcarse del plazo fijo y las leliqs (rinden 38% anual) al dólar nuevamente y esto presionará sobre el precio del dólar.

Estamos terminando un año horrible asentándonos como una gran opción para el ahorrista. En pesos, en dólares o otras opciones, somos la mejor opción para tu capital.

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