Divino tesoro

En 1971, de los doce graduados en Economía que obtuvieron un doctorado en la Universidad de Yale, Janet Yellen fue la única mujer. Esa misma mujer ha sido nominada por Joe Biden para ser secretaria del Tesoro de Estados Unidos.
El curriculum de Janet es extenso y está más que preparada para la tarea: entre muchos logros cuenta con el de ser la primera mujer presidenta de la Reserva Federal, algo así como nuestro Banco Central, posee autonomía para determinar la emisión de dólares y definir la tasa de interés. Debido a su cargo, fue seleccionada como la sexta persona más poderosa del mundo por la revista Forbes en 2016.
Sin embargo, ninguno de esos laureles fueron suficientes para Donald Trump quien, en 2018 y al momento de renovar ese cargo, estimó que Janet con su poco más de metro cincuenta de altura, no era lo suficientemente alta para dirigir el banco central y decidió darle el puesto a Jerome Powell que ni siquiera era economista.
Poco le importó a Donald que la economista nacida en Brooklyn haya dado clases en las universidades de Harvard, la London School of Economics y Berkeley o haya sido elogiada por el Nobel de economía, Joseph E. Stiglitz que además fue uno de los directores de su tesis de doctorado junto a James Tobin también premio Nobel. Con todo tuvo que atravesar el mismo techo de cristal que le toca a infinidad de mujeres.
Una encuesta de la Asociación Económica Estadounidense reveló que casi la mitad de las economistas mujeres informaron que habían sido discriminadas por motivos de sexo. Cuando se indagó sobre esto mismo a los hombres, solo el 3% reportó haberlo sufrido.Como ya hemos hablado bastante en esta sección, la falta de mujeres en la economía nos afecta a todos y hace que tengan menos voz en la política económica. Un ejemplo positivo de mujeres tomando las riendas de la política económica y demostrando lo importante que somos en estos espacios es el de Mercedes D’Alessandro, directora nacional de Economía y Género que es una de las responsables de que por primera vez en la historia se presente un presupuesto con perspectiva de género que contempla, entre otras cosas, la importancia de las tareas de cuidado  y que contribuye activamente a reducir las distintas brechas entre mujeres y varones.Janet allá, Mercedes acá y tantas otras sirven como inspiración a más mujeres para meterse en economía y animarse al mundo de las finanzas.

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